Una parte integral de la educación de la persona

Una parte integral de la educación de la persona

El respeto por el medio ambiente ha pasado a convertirse en una de las grandes cuestiones de nuestro tiempo en cualquier sociedad. El deterioro que ha sufrido nuestro planeta durante los últimos años se pone de manifiesto en fenómenos como el calentamiento global, el aumento de la desertización y la extinción de ciertas especies animales y vegetales. Los jóvenes actuales deben ser conscientes de las consecuencias que entraña una gestión inadecuada de nuestros recursos naturales y de los residuos que producimos en nuestra vida cotidiana. Debido a ello, una buena educación de los niños y jóvenes necesariamente implica una concienciación sobre el cuidado del entorno natural.

La educación que reciban en las escuelas condicionará tanto su comportamiento en el hogar como en el colegio, por lo que es importante concienciarlos sobre la necesidad de respetar el medio ambiente, desarrollando prácticas cotidianas que contribuyan a promover buenos hábitos.

Las actividades diarias de un colegio implican un importante consumo de energía y recursos naturales. Una buena gestión de los mismos ayudará a que los estudiantes crezcan en un entorno más ecológico y sentará las bases para el establecimiento de hábitos de vida y consumo sostenibles.

Junto a este beneficio social, una buena gestión de los residuos urbanos contribuirá a que las escuelas disminuyan sus costes de tratamiento de basura y a abaratar sus presupuestos en otras áreas como jardinería, por ejemplo, gracias al abono que se puede producir con el reciclaje de residuos orgánicos.

Las siguientes prácticas se han demostrado eficaces en la reducción de la generación de residuos, la mejora de su gestión y en lograr su buena reutilización.