Buenas prácticas para el consumo de alimentos

Buenas prácticas para el consumo de alimentos

Las cafeterías y comedores escolares producen gran cantidad de desperdicios. Muchos de ellos emplean productos desechables como cubiertos y envoltorios de plástico, o latas de bebidas. Además, todos los días se arrojan a la basura enormes cantidades de alimentos que no fueron consumidos.

Por ejemplo, cada día en todo el mundo 100 millones de latas de aluminio se queman, se arrojan a los vertederos o se eliminan como desperdicios. En total son más de 4,8 millones de kilos de metales que se arrojan a la basura. Esto supone renunciar a la reutilización de chatarra, ocupar innecesariamente un espacio en vertederos y malgastar la energía que se utiliza para hacer nuevas latas de aluminio.

Las siguientes son iniciativas eficaces para prevenir y reducir la generación de residuos:

  • Elegir proveedores de alimentos que generen la menor cantidad de embalaje posible.
  • Envasar la comida en objetos reutilizables, como tuppers y fiambreras.
  • Aprender y enseñar las reglas de reciclaje. Ordenar y reciclar la basura de la cafetería teniendo en cuenta las instrucciones del Plan Director Territorial de Residuos Urbanos dela Juntade Andalucía y del Plan Director Provincial de Gestión de Residuos Urbanos y ubicando los depósitos correspondientes en cafeterías, comedores y patios.
  • Hacer abono vegetal (compostaje) con los residuos orgánicos que se producen en vez de tirarlos a la basura. También se puede promover que los chicos traigan sus residuos desde casa para realizar el proceso de compostaje en los colegios.
  • Posteriormente ese abono puede ser utilizado en los jardines de la escuela.
  • Predicar con el ejemplo: promocionar la compra de alimentos cuyos envases tengan el mínimo impacto ambiental.