La gestión de aparatos eléctricos y electrónicos

La gestión de aparatos eléctricos y electrónicos

Una correcta utilización de los aparatos eléctricos y electrónicos y una adecuada gestión para la reducción de residuos favorece el ahorro energético y la conservación del medio ambiente.

Tal y como define el Real Decreto 208/2005, los aparatos eléctricos y electrónicos son aquéllos que "necesitan para funcionar con una tensión nominal no superior a 1.000V en corriente alterna y 1.500V en corriente continua, y los aparatos necesarios para generar, transmitir y medir tales corrientes y campos". Todos los aparatos eléctricos y electrónicos que han salido al mercado después del 1 de julio de 2006 fueron fabricados limitando las sustancias consideradas peligrosas para el ser humano y el medio ambiente. Estos nuevos productos apuestan por la eficiencia energética, ya que consumen menos electricidad.

El Real Decreto establece que, cuando los aparatos eléctricos y electrónicos ya no son útiles para el consumidor y desea deshacerse de ellos, es necesaria su buena gestión para disminuir el volumen de residuos, fomentar la reutilización de los equipos, el reciclaje y la valorización. Para ello, deben participar todos los agentes implicados, desde la administración hasta los productores y consumidores.

Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos están sujetos a la recogida selectiva, como se indica en la imagen del cubo de basura tachado que aparece impresa en los nuevos equipos. Los residuos deben tratarse conforme a unas pautas, cuyo orden es el siguiente: reutilización/reparación de los aparatos, reciclaje de los materiales para su posterior reutilización, valorización energética de los residuos y, finalmente, eliminación.